lunes, 2 de noviembre de 2009

La mejor hora del día

Después de un día agotador de trabajo, lo que te pide el cuerpo es llegar a casa, cenar y poder relajarse un poco, cada uno a su manera. Eso es posible cuando no tienes hijos, pero cuando los tienes estas deseando que llegue el momento "vamos a la cama, que hay que descansar, para que mañana podamos madrugar"



Cuando tenemos a los peques dormiditos, así tan felices como están Ariel y Vera es cuando llega nuestra hora de felicidad y relax.



Hay a algún peque de la república que le cuesta más dormirse, prometemos poner fotos de la mama tras la ardua hazaña de conseguir que se duerma sin dormirse ella.

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